Escapada a la capital sueca, Estocolmo

Como nos encanta viajar nuestros regalos suelen ser viajes y en Zagreb, le regalé a Júlia por su cumpleaños un fin de semana en Estocolmo.

Estocolmo

Ayuntamiento_Estocolmo_SueciaEl viernes 13 de marzo volamos pronto por la mañana y tras aterrizar cogimos el Arlanda Express, un tren que te lleva en 20 minutos al centro de la ciudad, y en nuestro caso, al hotel, ya que el Nordic Light Hotel se encuentra a 40 metros de la salida del tren; siendo un hotel muy recomendable por su localización, además de por sus espectaculares desayunos que incluyen hasta una maquina para hacerte tus propios gofres.

estatua_mas_pequeña_Estocolmo_SueciaLa sensación nada más llegar a Suecia es que los suecos son gente muy abierta, con un gran sentido del humor y ganas de disfrutar; la ciudad desprende vida por todos lados y aunque seguro que el buen tiempo ayudaba, fue un gran contraste si lo comparo por ejemplo con mis viajes a Finlandia.

soldado_cambio_de_guardia_Estocolmo_SueciaDecidimos hacer el tour gratuito a las 4 de la tarde y como de costumbre, fue un gran acierto. Estuvimos casi dos horas recorriendo el centro histórico con Amelia, una guía inglesa que lleva tres años afincada en Estocolmo y que se llevo una bien merecida propina.

cambio_de_guardia_Estocolmo_SueciaDescubrimos la calle más estrecha de Estocolmo y la estatua más pequeña, pero también la historia de la ciudad con el baño de sangre tras la invasión danesa o los vikingos.

Stortorget_Estocolmo_SueciaEl sábado lo dedicamos a recorrer la ciudad a nuestra bola pero seguimos el consejo de la guía y a las 12:15 fuimos al Palacio Real para presenciar el cambio de la guardia sueca, espectáculo que dura casi media hora.

Estocolmo esta formado por catorce islas y paseando por alguna de ellas encontramos nuestro lugar favorito para sentarte un rato a descansar. En la parte oeste de la isla Riddarholmen se extienda la bahía de Riddarfjärden y con el ayuntamiento de fondo es el sitio perfecto para contemplar el atardecer.

Gastronomía

cena_Rolfs_Kok_Estocolmo_SueciaCuando ves restaurantes llenos a todas horas sabes que vas a disfrutar comiendo y ese es el caso de Estocolmo, donde gozamos de lo lindo con gastronomía variada tanto nacional como internacional.

atardecer_Riddarholmen_Estocolmo_SueciaNada más llegar decidimos probar una taquería cercana llamada La Neta y tengo que decir, que salvo los tacos que me hacen mis amigos mexicanos, es de lo mejorcito que he probado desde que estuve en la Ciudad de México.

comida_Tokyo_Diner_Estocolmo_SueciaPor la noche queríamos algo más sueco y llamamos al Rolfs Kök para reservar, pero no tenían mesa hasta las 10 de la noche. Como estábamos cansados preferíamos cenar pronto y le dijimos que no, pero nos convenció con la frase: “hazme caso, quieres venir aquí y comer en la barra”. Así que allí fuimos y nos sentamos en la barra; algo que por lo visto es bastante tradicional en la ciudad y te permite contemplar la cocina y hablar con los camareros u otros comensales, por lo que también es habitual ver gente comiendo sola.

Disfrutamos de una agradable velada con excelente servicio y por mi parte unas espectaculares carrileras de buey al vino tinto con puré de patatas y trufa. El sábado queríamos algo más ligero y nos fuimos a comer sushi al Tokyo Diner, reservándonos para lo que nos esperaba por la noche.

Restaurant Frantzén

cocineros_Restaurante_Frantzen_Estocolmo_SueciaCasi un año después de visitar el excelente Guy Savoy en París, decidimos darnos otro homenaje y encontramos el Frantzén, que a diferencia del parisino tiene sólo dos estrellas Michelin pero en cambio se encuentra en el vigesimotercer lugar en la lista de los mejores restaurantes del mundo.

tuetano_calabaza_caviar_Restaurante_Frantzen_Estocolmo_SueciaReservamos la mesa de la cocina en la que sólo caben ocho personas y es todo un espectáculo. A parte hay cuatro mesas más en este pequeño local, por lo que para las 23 personas que estábamos cenando había unos 16 trabajadores, siendo la mayoría cocineros.

vieira_huevo_trufa_Restaurante_Frantzen_Estocolmo_SueciaSirven un sólo menú degustación de 17 tiempos que nos mantuvo cenando durante cuatro horas. Y aunque el contenido varía según la temporada se basa principalmente en el mar sirviendo ostra, caviar, langostino, cangrejo real, erizo de mar, vieira, bacalao y langosta.

cena_Restaurante_Frantzen_Estocolmo_SueciaCasi todo los platos se comen con los dedos por lo que resulta mucho más informal y divertido que otros restaurantes. Entre todas las delicatesen que probamos es difícil elegir una pero me quedo con el tuétano con puré de calabaza y caviar. Y el más raro fue sin duda la interpretación sueca del sushi con carne de caballo, hígado de pato y musgo blanco.

satio_tempestas_Restaurante_Frantzen_Estocolmo_SueciaA parte de disfrutar de cada bocado escuchábamos atento las explicaciones del chef Marcus Jernmark, descubriendo con asombro que las vieiras habían estado vivas hasta el momento en el que entramos al restaurante. Mención especial merece la ensalada “satio tempestas” compuesta por 42 ingredientes cultivados por agricultores locales.

postre_caja_bento_Restaurante_Frantzen_Estocolmo_SueciaEn Suecia la pausa para el café la llaman fika y en Frantzén no podían faltar a al tradición, así que el último tiempo del banquete es una caja bento con siete dulces diferentes acompañados de té y café (que cobran a parte como si la cuenta no fuese ya elevada).

equipo_Restaurante_Frantzen_Estocolmo_SueciaEl menú lo maridamos con su selección de vinos de distintas regiones vinícolas, que hasta incluía un sake para acompañar el sushi y la tostada de erizo de mar. Nuestro favorito fue el Sancerre Les Perrieres del francés André Vatan a base de sauvignon. Y mi sorpresa fue mayúscula cuando hablando de vinos con el sumiller nos dijo que si hubiésemos elegido el cordero en vez de la langosta, lo hubiese maridado con Rioja en vez de Piamonte. Así que acabé la cena tomándome dos copas de un Pagos Viejos de Artadi del año 1999.

Elegir la mesa de la cocina fue todo un acierto que nos llevó a charlar amigablemente con el jefe de cocina y varios de los cocineros, mientras preparaban y montaban los platos delante nuestro, a la vez que bromeaban entre ellos en un ambiente muy distendido. Antes de marchar Markus nos invitó a tomar una fotografía dentro de la cocina con todo el equipo, terminando así una sensacional velada con un bonito recuerdo.

Conclusión

angelitos_Palacio_Real_Estocolmo_SueciaEstocolmo es una ciudad cara, pero no lo es menos que París o Londres. Y los suecos tienen pinta de vivir muy bien. Como dijo la guía: “aquí el gobierno no es corrupto, así que no me importa pagar tantos impuestos”.

bandera_Estocolmo_SueciaAsí que la recomiendo enormemente y me quedo con ganas de visitarla con más tiempo en el futuro y conocer otras partes del país.

Eso sí, cuidado con el Arlanda Express que a la vuelta tardó 50 en llegar al aeropuerto en vez de 20 por culpa del tráfico y casi perdimos el avión.

Tack!

Anuncios

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s