De vuelta en Cracovia

Hace un par de semanas volví a Cracovia, una ciudad que visité hace casi cuatro años y que me sigue pareciendo impresionante; pero tan impresionante es Cracovia como terrible el cercano Auschwitz, un sitio al que no pensaba volver tan pronto.

Aprovechando que los eslovacos celebraban el día de la lucha por la libertad y la democracia el lunes 17 de noviembre, Júlia y yo nos alquilamos un coche el viernes 14 para tener así un fin de semana de tres días.

Minas de sal de Wieliczka

Pasadizo, Minas de sal de Wieliczka, PoloniaEl sábado por la mañana visitamos las minas de sal de Wieliczka que son bastante espectaculares. Aunque la entrada es un poco cara (79 złoty son casi 20 €), merece la pena adentrarse en el entramado de salas después de descender más de 350 escalones.

Relieve de La última cena, Minas de sal de Wieliczka, PoloniaComo llegamos en torno a las 11 hicimos la visita en español, que empieza a las 11:20 y dura dos horas; recorriendo galerías y cámaras con impresionante maquinaria para extraer la sal y esculturas talladas por los mineros.

135 metros de profundidad, Minas de sal de Wieliczka, PoloniaLa más imponente de todas las salas es sin duda la capilla de santa Cunegunda, una auténtica catedral subterránea que incluso tiene un relieve de “La última cena” esculpido en la pared.

Después de 3 kilómetros andando y a 135 metros de profundidad, la mayoría de la gente decidió coger el ascensor de salida; pero unos pocos seguimos una hora más con la guía visitando el museo, que es todavía más interesante con herramientas reales y otros muchos utensilios de esta mina que es Patrimonio de la Humanidad desde 1978.

Cracovia

La mañana del domingo a las 10:30 hicimos el tour gratuito del centro de la ciudad con Marcin, de la compañía Cracow free tours. Fueron dos horas de paseo llenas de interesantes historias y leyendas que bien merecen la propina que se llevó al final.

Plaza del Mercado, Cracovia, PoloniaAl terminar entramos a la Catedral de Wavel y después nos fuimos a comer unos tacos. El fin de semana en sí fue una experiencia gastronómica no sólo de comida polaca pero también de comida internacional, destacando especialmente el delicioso sushi del pequeño restaurante Youmiko, junto a la Plaza del Mercado.

Restaurante Taco Mexicano, Cracovia, PoloniaPor la tarde nos fuimos al museo alojado en la Fábrica de Schindler, mundialmente conocida por su aparición en la película de Steven Spielberg. Aunque curiosamente se habla poco de la fábrica e incluso Oskar Schindler sale mal parado descrito como un oportunista.

Zapiekanka, Kazimierz, Cracovia, PoloniaLa exposición en sí se centra en la ocupación nazi de Cracovia, el exterminio de los judíos y el gueto. Paneles, cartas, matasellos, letreros de las calles, armas y un largo etcétera; pero lo más sorprendente fue tener que pasar a través de un pasillo en el que cuelgan tres banderas nazis.

Al salir fuimos al barrio judío Kazimierz en busca del kiosco redondo (okrąglak) de la Plaza Nueva, donde hacen las mejores zapiekanka de la ciudad. Así que con gusto nos merendamos una de estas baguettes al horno con champiñones, queso y kétchup.

Auschwitz

Campo de concentracion de Auschwitz-Birkenau, PoloniaPara el lunes antes de volvernos dejamos la parte más dura de la visita, el campo de concentración de Auschwitz-Birkenau. De noviembre a marzo no es obligatorio entrar con guía y aprovechando que teníamos el coche y que yo ya lo había visitado en un tour guiado, hicimos la visita por nuestra cuenta.

Aparcamos en Birkenau sumido en una inmensa niebla que te pone los pelos de punta. Una vez dentro avanzamos por el curso de los railes hasta las ruinas de las cámaras de gas y los crematorios. Nos adentramos en las profundidades del campo hasta llegar al edificio conocido como Sauna Central, donde desinfectaban a los prisioneros y sus ropas cuando llegaban al campo.

Campo de concentracion de Auschwitz-Birkenau, PoloniaDespués volvimos por la zona de los barracones hasta llegar al que para mi sigue siendo el más terrible y desagradable, las letrinas. Antes de coger el coche compramos unos libros para así colaborar con la fundación del museo, ya que la entrada es gratuita.

También compramos una pequeña guía que nos ayudo para visitar los pabellones más importantes de Auschwitz I con exposiciones de tipo diverso. Las que causan mayor desazón son las que albergan restos de los prisioneros como las maletas, las prótesis o incluso el pelo. Así como las fotos de los prisioneros con fechas de llegada y defunción pocos días después.

Conclusión

Polonia es un país súper recomendable con buena comida y relativamente barato. Mientras que Cracovia en sí es una ciudad con mucha vida llena de gente, bares y restaurantes. Así que con mi pequeña pasamos otro finde genial y nos alojamos en el ibis Krakow Centrum, que está a unos 10 minutos andando de la plaza principal y tiene garaje cubierto, siendo muy recomendable.

Anuncios

Un comentario

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s