Aniversario en Beijing

Después de la aventura en Bakú para mi cumpleaños, la segunda visa del año la conseguimos para celebrar nuestro aniversario en China; aunque ésta costó 20 euros menos que la azerí y además nos ahorramos el viaje a Viena, gestionándola en la Embajada de China en Bratislava por 40 euros.

Alojamiento

The Emperor Beijing Qianmen, ChinaComo íbamos a pasar ocho días en la misma ciudad, decidimos alojarnos en dos hoteles diferentes para cambiar de barrio y de ambiente. Así que el 12 de julio cuando aterrizamos por la mañana nos fuimos al The Emperor Beijing Qianmen, un lujoso hotel de reciente apertura con una espectacular piscina en el tejado.

Double Happiness Courtyard Hotel, Beijing, ChinaEn el pasamos cinco días y con el calor reinante en Beijing, agradecimos bastante los baños en la piscina. Además está céntricamente situado en el barrio de Qianmen, a escasos 10 minutos de la plaza de Tiananmen y rodeado de restaurantes en un hutong que ha sido completamente renovado; y desde el que se pueden explorar otras áreas interesantes de la ciudad.

Beijing, ChinaLos últimos tres días los pasamos en el Double Happiness Courtyard, valorado en TripAdvisor como el segundo mejor hotel de la ciudad. Está construido en una casa patio de más de 200 años de antigüedad situada en un hutong auténtico, donde puedes observar a sus habitantes en sus quehaceres diarios. Las habitaciones están decoradas al estilo chino con muebles antiguos y ropas de colores, por lo que resulto una experiencia realmente curiosa en contraste además con el primer hotel.

Tiananmen

Beijing, ChinaNuestro primer contacto real con la ciudad fue la plaza de Tiananmen, una enorme explanada que la convierte en una de las plazas más grandes del planeta. Para entrar a la plaza hace falta pasar un control de seguridad, algo que se repite en todas las estaciones de metro.

Beijing, ChinaUna vez dentro apreciamos su inmensidad, pero también la cantidad de chinos que hay en el Mundo y que además viajan a su capital aprovechando las vacaciones de verano, por lo que todo se encontraba atestado; más aún al ser domingo.

A la plaza volvimos al atardecer para ver la ceremonia del arriado de bandera, después de la cual la plaza queda cerrada hasta que se procede al izado al amanecer. Lo que no pudimos visitar por dentro fue el Mausoleo de Mao Zedong que sólo puede visitarse durante cuatro horas soportando largas colas.

Ciudad Prohibida

Beijing, ChinaComo el domingo descartamos la visita para evitar las grandes masas de gente, el lunes madrugamos y en torno a las 8:30 compramos nuestras entradas, por lo que durante un rato pudimos disfrutar de cierta calma.

Beijing, ChinaPara llegar al complejo se accede por la puerta Sur, pasando por debajo del enorme retrato de Mao. La Ciudad Prohibida es un enorme recinto amurallado lleno de palacios y su calificativo de “prohibida” se debía a que nadie podía entrar ni salir sin el permiso del emperador.

Beijing, ChinaA la entrada de muchos de estos palacios y la mayoría de monumentos de la ciudad siempre hay dos leones guardianes; el macho se apoya en una bola del Mundo simbolizando el poder del emperador, mientras que la hembra juega con una cría de león simbolizando la fertilidad de sus mujeres.

Pasamos casi cuatro horas recorriendo sus jardines, entrando a sus edificios y contemplando algunas de sus colecciones. A parte de la entrada principal tuvimos que pagar dos entradas extra por visitar el Museo de los Relojes, realmente horteras; y la Galería de los Tesoros situada en el Palacio de la Tranquilidad y la Longevidad, una mini ciudad prohibida construida dentro de la gran ciudad.

Y no sabemos si por el nombre o por el coste extra, pero en esta zona este de la ciudad se respiraba más tranquilidad, ya que la afluencia de público era mucho menor.

Templo del Cielo

Beijing, ChinaEl miércoles visitamos el Templo del Cielo que alberga un gran complejo de edificios con un parque enorme, y es que en Beijing, todo es muy grande. Para llegar hasta allí decidimos ir a pie para tener la oportunidad de explorar los hutong del distrito de Chongwen; barrio de casas bajas y callejones estrechos.

Beijing, ChinaEntrando por la puerta Norte lo primero que nos encontramos fue el Pabellón de la oración por las Buenas Cosechas, un espectacular edificio circular que es uno de los símbolos de la ciudad. Aunque no es el único edificio con forma de circulo ya que tanto la Bóveda Imperial del Cielo como el Altar son también circulares.

Beijing, ChinaRecorriendo sus jardines pudimos ver a los abuelos jugando a las cartas o simplemente charlando en los bancos; antes de abandonar el recinto por la puerta Oeste.

Parque Olímpico

El jueves visitamos una de las pocas atracciones modernas de la ciudad como es el Parque Olímpico, con el espectacular Estadio Nacional conocido como nido de pájaro o el Cubo del Agua.

Beijing, ChinaPero lo más sorprendente no fue sólo admirar las construcciones sino que parecía que los Juegos Olímpicos aún no habían terminado. Seis años después el parque olímpico sigue siendo destino de turistas por lo que los comerciantes aprovechan para seguir vendiendo merchandising de Beijing 2008 y puedes hacer un tour por el parque, montado en los mismos carritos que se usaron durante los Juegos.

Palacio de Verano

Beijing, ChinaPara el sábado dejamos una de las últimas grandes atracciones que nos quedaban por visitar. El Palacio de Verano es un enorme parque situado junto al lago Kunming y coronado en los alto de la Colina de la Longevidad por la espectacular Pagoda del Buda Fragrante, que contiene una estatua de Guan Yin de cinco metros de altura y con al menos una veintena de brazos.

Con el cansancio acumulado de una semana sin parar, el calor asfixiante y la gran cantidad de gente, no recorrimos el parque entero, pero  contemplamos algunas de sus maravillas como el Gran Corredor o la galería Wenchang.

Tiendas

Beijing, ChinaAdemás de múltiples visitas también tuvimos tiempo para ir de compras en diferentes zonas de la ciudad. El primer sitio que visitamos fue el Mercado de la Seda, parada obligatoria para los occidentales que visitan la ciudad. En este edificio de cinco plantas puedes encontrar literalmente de todo: calzado, bolsos, maletas, joyas, relojes, ropa, juguetes, electrónica e incluso antigüedades.

El problema es que todos los artículos son falsos, imitaciones de productos de marca, y algunos de muy baja calidad. Pese a los intentos de las grandes marcas por acabar con las copias y los carteles en los que se advierte de no comprar productos falsos o ilegales, la actividad sigue igual.

Beijing, ChinaAdemás, regatear es la norma y las vendedoras usan numerosos trucos para engañarte, pero el precio final puede acabar siendo la decima parte de lo que te habían pedido al principio, siendo la mejor practica abandonar el local cuando el precio no te satisface.

Similar al Mercado de la Seda es el Mercado de la Ropa de Yashow en Sanlitun. Aunque en éste la afluencia de extranjeros es menor y se ven más chinos comprando. Incluso la ropa parece tener más calidad y el regateo es por tanto menor, pero también necesario.

En la misma zona se encuentra Sanlitun Village que aloja decenas de tiendas, esta vez sí, reales; pero con precios similares a los europeos. A la entrada de la parte sur nos encontramos la que se supone es la tienda Adidas más grande del Mundo.

Gastronomía

Beijing, ChinaY en un viaje así no podía faltar la comida, y es que la ciudad es un paraíso para los amantes de las gastronomía. En una ciudad tan grande las posibilidades son infinitas y la diversidad maravillosa. A los chinos les gusta comer y eso se deja notar en sus restaurantes. Eso sí, el uso y manejo de los palillos es indispensable.

DSC09239Los primeros días en la zona de Qianmen probamos varios restaurantes dejándonos guiar por la pinta que tenían y la cantidad de locales que había dentro. Así degustamos un montón de diferentes platos tradicionales de la comida pekinesa, algunos más conocidos como noodles y dumplings, y otros tan raros como el má dòufu una pasta de tofu picante con un aspecto grisáceo no muy atractivo pero con un sabor interesante.

Beijing, ChinaOtro plato curioso fue el jiao quan que son unos aros fritos servidos con douzhi, una especie de leche de soja con sabor agrio. Aunque uno de los platos que más nos enamoraron pertenece a la cocina de Sichuan y son las alubias verdes fritas en el wok con chile y pimienta de Sichuan.

Beijing, ChinaNo podíamos irnos de Pekín sin probar el pato pekinés y sólo de pensarlo se me hace la boca agua. El primero nos lo comimos en el Liqun Roast Duck y fue toda una experiencia, ya que el sitio es cutre, pero eso lo hace más interesante. Pudimos ver como cocinaban los patos y antes de trincharlo nos lo presentaron en la mesa. Acompañado de cebolleta, pepino, pasta de soja y crepes dimos buena cuenta de él.

Beijing, ChinaEl segundo nos lo comimos en Jingzun Roastduck, un sitio mucho más moderno pero con un pato igual de delicioso (aunque no lo cortaron delante nuestro) y sorprendentemente algo más barato que el anterior.

Beijing, ChinaPara el aniversario elegimos un sitio un poco más pijo y fuimos al Lost Heaven, situado en lo que fue la embajada estadounidense hasta el levantamiento de los bóxers. La cocina aquí es de la provincia de Yunnan y los países limítrofes (Tailandia, Laos y Myanmar) por lo que fue una nueva experiencia de sabores y especias diferentes.

Beijing, ChinaY una de las mayores aventuras fue el caldero mongol en el Yáng Fāng Lamb Hotpot. Eliges varios alimentos crudos (carne de cordero, gambas, palito de cangrejo, setas) que después vas cociendo dentro de la olla caliente. Cuando suben para arriba los sacas con los palillos y los untas en una especie de puré de alubias con aceite de chile y especias para comértelo.

Beijing, ChinaPara el final he dejado los mercados callejeros que son siempre una aventura y más aún aquí; desde unos deliciosos pinchos de cordero a unos simples fideos, pasando por todo tipo de comida extraña como escorpiones, gusanos de seda, caballitos y estrellas de mar, ciempiés o todo tipo de extrañas aves que no parecían ni estar formadas. Y todo se puede acompañar con el tradicional yogurt servido en un tarro de cristal con una tapa azul.

Pero yo no me hubiese ido contento sin probar algo extraño así que en el mercado nocturno de Donghuamen me decanté por la serpiente y no estuvo nada mal. Su carne era blanca y tenía una textura similar al calamar o la sepia. Me la sirvieron pinchada en un palo después de hacerla a la plancha con especias.

Cultura

Beijing, ChinaLa china es una cultura sorprendente y muy diferente a la nuestra, por eso hay muchas cosas que nos llaman la atención desde el punto de vista occidental; al igual que a ellos les llamamos la atención nosotros.

Beijing, ChinaEl mito de que escupen mucho es real como la vida misma y lo notamos incluso antes de despegar, cuando un señor escupió en la papelera de reciclaje del aeropuerto. Una vez aterrizados el ruido previo al escupitajo es constante, gente de todas las edades y en cualquier lugar. Desde el camarero que acaba de servirte la comida hasta un individuo en el suelo del vagón de metro.

Beijing, ChinaTambién nos dieron la sensación de ser poco respetuosos, especialmente a la hora de hacer colas ya que siempre intentan colarse y no dudan en dar empujones. En cambio, siempre tienen una sonrisa en la cara, por lo que parecen muy felices.

Beijing, ChinaMuy poquita gente habla inglés e incluso hay dificultades de comunicación en los hoteles. Así que aunque sea triste acabamos desconfiando de cualquiera que hablase un inglés fluido y que podemos dividir en tres grupos: estudiantes de arte que te cuentan su vida para después meterte en su exposición e intentar venderte sus caras obras de arte; las dependientas en los mercados que incluso hablaban español para intentar venderte cualquier mierda y aún por mucho que regatees van a engañarte; y en el último grupo sólo nos pasó una vez y ni tan siquiera sabemos su intención real, pero una pareja de chicas nos invitaron a tomar un café para practicar el inglés, posiblemente un café que hubiésemos acabado pagando muy caro.

En cambio, los que no hablan inglés son la mayoría de turistas que pueblan la ciudad llegados de otras partes del país y que posiblemente nunca han visto occidentales. Así que los hay que te sacan la foto furtiva mientras que otros te la piden directamente o empujan a sus hijos para que salgan en la foto.

Conclusión

Beijing, ChinaGracias a mi pequeña por este regalo de cumpleaños que sirvió para celebrar nuestro aniversario. Fue de nuevo un viaje increíble experimentando una cultura completamente diferente pero muy interesante. Pese a pasar ocho días en la ciudad aún nos quedaron cosas de ver ya que es enorme y las distancias muy grandes. Para el siguiente post dejo nuestras dos excursiones a la Muralla China.

Xiexie

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