Wings for Life World Run

Wings for Life World RunA principios de marzo descubrí esta carrera que se iba a disputar a la vez en 32 países, recaudando fondos para una fundación que investiga la curación de las lesiones de la medula espinal. Así que como una de las 34 ciudades era Bratislava, no dudé en apuntarme.

El concepto de la carrera no es sólo interesante por disputarse a la vez en todo el Mundo, si no porque además sigue al pie de la letra su lema “Corre todo lo que puedas, por los que no pueden”. Y es que hay línea de salida, pero no de llegada; media horas después del comienzo salen los denominados “catcher car”, que van aumentando su velocidad y adelantando corredores hasta llegar al último, que es el ganador de la carrera.

Pablo Villoslada Puigcerber, Wings for Life World Run, Bratislava, SlovakiaLa meta me persigue

Tras pasar toda la última semana viajando por Azerbaiyán y habiendo corrido la media maratón de Bratislava y la Devín – Bratislava en menos de un mes, mi objetivo de correr 25 km quedaba bastante lejano, al no haber tenido tiempo para entrenar.

Pablo Villoslada Puigcerber, Wings for Life World Run, Bratislava, SlovakiaEl sábado 3 de mayo según regresamos de Azerbaiyán, nos fuimos a comer pasta y a recoger los dorsales junto con Olga y Joan. A parte del dorsal número 15901, en la bolsa nos encontramos un Red Bull, un Red Bull Cola, agua con gas, una muñequera porta llaves de Adidas y una bandana muy útil con el logotipo de la carrera.

Wings for Life World Run, Bratislava, SlovakiaPor la noche tocó ensalada de pasta para intentar suplir la carencia de carbohidratos después de una semana por el Cáucaso comiendo mucha carne. Y aunque la carrera en Bratislava empezaba a las 12:00 (10:00 UTC) nos fuimos a dormir antes de la 1; pero supongo que por el jet-lag, me desperté pasadas las 6:30 de la mañana.

Wings for Life World Run, Bratislava, SlovakiaDesayunamos a las 9 y sobre las 11:30 llegamos a Eurovea, se notaba menos gente que en otras carreras (unos mil corredores) pero el ambiente era mucho más festivo; de hecho Joan y yo empezamos casi sin quererlo en la tercera fila, mientras que Olga y Júlia lo hicieron por detrás acabando sus carreras en los kilómetros 7.16 y 11.4, en una gran actuación.

Wings for Life World Run, Bratislava, SlovakiaDe salida aguantamos un poco el ritmo de la cabeza e hicimos los seis primeros kilómetros en torno a 4:45 min/km. Luchando contra el viento disminuimos hasta los 5 min/km y Joan decidió acabar su carrera en el kilómetro 12; justo cuando nos adelantaba mi amigo portugués Miguel Rosa, al que no pude seguir.

Pablo Villoslada Puigcerber, Wings for Life World Run, Bratislava, SlovakiaA la salida de Devín empecé a sufrir con un repecho en el kilómetro 13 y el insufrible viento, pero intenté mantener el ritmo hasta que reventé en el kilómetro 17. Ni tan siquiera el avituallamiento me ayudó y con dolores en las rodillas y la cadera sólo deseaba que el coche me adelantase.

Alterné ratos de correr y andar porque mis piernas no respondían y estuve a punto de pararme del todo en el kilómetro 20, pero sólo el empuje del coche que se acercaba me hizo esprintar para acabar la carrera en 20.67 km, a tan sólo 400 metros de la media maratón. Acabé en el puesto 7448 de los 34417 finalistas mientras que en Bratislava fui el 218 de 973.

Conclusión

Pablo Villoslada Puigcerber, Wings for Life World Run, Bratislava, SlovakiaSegún mi GPS sí que llegué a la media maratón, aunque eso es lo de menos. Lo importante es que 35 397 corredores en todo el Mundo recaudamos 3 millones de euros por una buena causa, ya que los 25 € de la inscripción (50 € en otros países) fueron a la fundación Wings for Life, mientras que Red Bull pagó los costes de la organización.

Pablo Villoslada Puigcerber, Wings for Life World Run, Bratislava, SlovakiaFue una carrera muy dura, con mucho viento y poco entrenamiento; pero ya estoy deseando que llegué la próxima edición porque el concepto me ha encantado. Ver el final de la carrera en directo al llega a casa fue realmente memorable, con el ucraniano Glyva y el etíope Ketema en Austria esprintando por la corona después de 78 kilómetros, a la vez que el peruano Remigio acababa su carrera en Lima.

Eso sí, el toque de atención va para la organización eslovaca ya que en mi caso estuve 38 minutos esperando al autobús, que tardó una hora más en llegar de nuevo al centro de la ciudad. Por suerte y pese al viento, el día fue soleado pero con otras condiciones meteorológicas la cosa podía haber sido peor.

Run until you can’t, for those who can’t.

The end of my Wings for Life World Run in Bratislava
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