Ruta por los bálticos (I): Lituania

Tras el viaje en carretera del año pasado por Eslovenia y Croacia, para este verano sonaban Ucrania y Moldavia, pero las distancias eran muy grandes para un viaje de dos semanas; pensamos en el resto de los Balcanes, pero las compañías de alquiler no dejan entrar los coches ni a Albania ni a Macedonia; así que al final nos decidimos por los países bálticos para otro viaje memorable.

Viaje de ida

Saab 340, SprintAir, LOT Airlines, Katowice Airport, PolandAunque nos encanta organizar y planear viajes, a veces tardamos en tomar las decisiones. La idea original era pasar la noche del miércoles 25 de julio en un autobús a Varsovia, para después coger en la noche del jueves un segundo autobús hasta Vilnius, la capital lituana.

Pierogi, Zapiecek, Warsaw, PolandUna semana antes de empezar el viaje, estaban agotados los billetes hasta Varsovia, así que compramos el autobús a Katowice para desde allí ir en tren hasta la capital polaca. Pese a esto no se nos ocurrió comprobar la disponibilidad de los autobuses a Vilnius, que dos días antes ya estaban llenos.

Vilnius Airport, LithuaniaAl final, decidí comprar unos billetes de avión de LOT mientras que Alex escogió seguir la vía terrestre. Cuando llegamos a Katowice a las 5:30 de la mañana, él se fue a la estación de tren yo me fui en taxi al aeropuerto.

El avión que me llevó a Varsovia fue un auténtico autobús con alas; un Saab 340 con capacidad para 33 pasajeros. Como tenía siete horas entre los dos vuelos, volví a juntarme con Alex para comer, como manda la tradición, unos pierogi en nuestro favorito Zapiecek.

Vilnius Town Hall, LithuaniaDe vuelta en el aeropuerto me llevé la sorpresa de que desalojaron la terminal de salidas durante media hora sin dar explicaciones. Después dejaron volver a entrar a todo el mundo para así continuar mi viaje hasta el aeropuerto de Vilnius, con un un interior muy curioso. En la ciudad ya esperaba Rubén que había volado el martes a Riga desde Madrid; mientras que Alex apareció en autobús en la mañana del viernes. Tres maneras diferentes de llegar a un mismo sitio.

Gediminas' Tower, Vilnius, LithuaniaVilnius

Nuestra primera parada fue la capital lituana, aunque el jueves por la tarde sólo hubo tiempo de ir a cenar al Čili pica.

El viernes lo dedicamos a recorrer la ciudad con la ayuda de Egle, amiga de Alex. Primero nos llevó a comer una deliciosa sopa fría de remolacha y los famosos zeppelin, una especia de dumpling relleno de carne; desafortunadamente fue la primera vez en mucho tiempo en que el plato típico de un país no me gustó.

Cold beetroot soup, Vilnius, LithuaniaDespués de comer subimos hasta la Torre de Gediminas, una construcción de ladrillo desde la que se contempla la ciudad entera. Visitamos también la catedral y las calles del centro, para dirigirnos a la República de Užupis, declarada independiente en 1997.

Beer tasting, Vilnius, LithuaniaTras recorrerla nos tomamos junto al río nuestro primer kepta duona; un aperitivo de pan frito con salsa de queso, mayonesa y ajo. Por la noche cenamos en el Čili Kaimas y fue mi amiga Monika la que nos enseñó un poco de la vida nocturna de la capital.

Trakai Island Castle, LithuaniaEl sábado nos fuimos de excursión a Trakai, un pueblo a 30 kilómetros con casas de madera y un castillo en una isla. Después de dejar a Alex en la picota, entramos a visitar el castillo y disparamos con rifle y ballesta.

Trakai Island Castle, LithuaniaAunque los habitantes de Trakai son lituanos, su origen está en Turquía, ya que el Gran Duque de Lituania desplazó a cientos de karaims en 1937 hasta allí. Así que para probar la gastronomía típica de la zona fuimos Kybynlar, donde empezamos con unas empanadas llamadas kybyn, para continuar con unos estofados de carne y muchas especias.

Trakai Island Castle, LithuaniaDe vuelta en la capital nos comimos un helado de queso Dziugas, uno de mis favoritos y que compro de vez en cuando en Eslovaquia. Por la noche me recogí pronto y el domingo nos fuimos a comer unos pinchos con un Coto blanco al Lizarran; hacía años que no visitaba uno de estos restaurantes y ni tan siquiera sabía que estaban fuera de España, pero me parece una idea de negocio cojonuda.

Lizarran, Vilnius, LithuaniaAntes de coger el tren a Kaunas tuvimos tiempo de visitar el Museo de las víctimas del genocidio, más conocido como Museo de la KGB al encontrarse en el antiguo edificio de esta organización. Su mayor atractivo es sin duda la visita de la prisión de presos políticos, con sus diferentes celdas de aspecto estremecedor.

Kaunas

St. Michael the Archangel Church, Kaunas, LithuaniaEn cuanto llegamos a Kaunas descubrimos que la Selección española sub-19 jugaba al día siguiente la semifinal del Europeo ante Francia, así que cambiamos un poco el plan del viaje para ver el partido, por lo que sin quererlo Lituania se convirtió en el undécimo país en el que veo un partido de fútbol.

Berneliu Uzeiga, Kaunas, LithuaniaSalimos a cenar con una amiga de Alex al Crazy House y después a tomar una cerveza, pero para las 2 ya estábamos durmiendo en el Kaunas city, que pese a tener sólo dos estrellas las habitaciones eran de lujo.

Kaunas Castle, LithuaniaTras desayunar el lunes subimos hasta la Iglesia de la Resurreción de Cristo, desde cuya terraza se contempla una cuestionable vista panorámica de la ciudad. Después bajamos al campo de fútbol con la idea de comprar las entradas pero no estaban todavía a la venta; por lo menos la visita no fue en balde y acabamos pisando el césped del S. Darius y S. Girėnas, donde juega sus partidos como local la selección lituana.

Spain - France, UEFA European Under-19 Football Championship, Darius and Girėnas Stadium, Kaunas, LithuaniaNos hartamos de comer en el Berneliu Uzeiga y visitamos la ciudad con sus numerosas iglesias, entre las que destaca especialmente la de San Miguel Arcángel. Antes de descansar un rato de la caminata tumbados en la ribera del río le echamos un vistazo al castillo. De camino al estadio pasamos junto al enorme Žalgiris Arena, otro símbolo de la ciudad.

Sub-19: España 1 – 2 Francia

Sorprendentemente había unas chicas lituanas con banderas y camisetas de España, así que allí nos sentamos para hacer un poco de piña. Justo antes de comenzar los jugadores lanzaron los balones oficiales de Adidas a la grada, y el que tiro Borja López me cayó a las manos.

Spain - France, UEFA European Under-19 Football Championship, Darius and Girėnas Stadium, Kaunas, LithuaniaComenzado el partido Francia se acercaba más a la contra, pero el 1 a 0 fuera para España de penalti en el minuto 26; la alegría duró poco y los franceses empataron a los dos minutos. En la segunda parte España dominó más pero no supieron marcar, así que el partido se fue a la prorroga.

Spain - France, UEFA European Under-19 Football Championship, Darius and Girėnas Stadium, Kaunas, LithuaniaLos españoles llegaron más fundidos y un falló dio el gol definitivo a Francia, que dos días después perdió la final ante Serbia. Al acabar estuvimos con Iker Hernández y sus padres, que se alojaban en el mismo hotel y los habíamos conocido por la mañana.

Spain - France, UEFA European Under-19 Football Championship, Darius and Girėnas Stadium, Kaunas, LithuaniaTambién quería saludar a Ginés Meléndez, al que conocí el pasado octubre en Eslovaquia. Y casualmente también andaba por allí Casildo Caricol, que al verme dijo: ¿Qué haces tú aquí?

Antes de poner rumbo a Palanga a las 2:15 de la madrugada, hubo tiempo para tomarnos una cerveza y unos deliciosos kepta duona.

Palanga, Klaipėda y Nida

Parnidis Dune, Curonian Spit, Nida, LithuaniaPalanga nos recibió con lluvia así que el martes decidimos ir a visitar el Istmo de Curlandia. Cogimos un autobús a Klaipėda, de ahí el ferry a Smyltine y otro autobús a Nida. Dimos una vuelta por la ciudad y alquilamos unas bicis para ir a ver la Duna de Parnidis, que tiene 52 metros de altitud y desde la que se contempla el lago de Curlandia y el mar Báltico, divididos por la parte del istmo que pertenece a Kaliningrado.

Baltic Sea, Palanga, LithuaniaEn el viaje de regreso dimos una vuelta por Klaipėda, pero a parte del puerto y la plaza no tiene gran cosa; así que para cenar acabamos en Palanga, donde también salimos un rato. La mañana del miércoles la pasamos en la playa, bastante animada y con buen calor, dándonos nuestro primer baño en el mar Báltico. Para comer, Rubén compró en el mercado unos pescados ahumados de interesantes sabores.

Para cenar optamos también por algo tradicional volviendo a comernos la deliciosa sopa fría de remolacha, junto con unos crepes (apkepti blyneliai) rellenos de carne y otros de patata (bulviniai blynai) con salmón; despidiéndonos así de las gastronomía lituana.

Conclusión

Flag of LithuaniaEste es el resumen de nuestros primeros seis días de viaje, que nos llevaron a través de Lituania, un país muy interesante, bastante barato (todavía usan litas pero el año que viene entrar al euro), con gente muy agradable donde casi todo el mundo habla inglés, y una buena red de transporte, por lo que es fácil moverse entre todos los sitios.

Ačiū!

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