Celebrando los 26 en Sicilia

Hace tiempo me propuse celebrar cada cumpleaños en un sitio diferente, recordando así cada nuevo año de una manera especial, y la verdad es que poco a poco lo he ido consiguiendo, empecé con los 20 en Madrid, los 21 en Guadalajara, 22 y 23 entre Logroño y Coimbra, los 24 en Basingstoke y los 25 en Bratislava, así que como la fiesta del año pasado era insuperable porque ahora no tengo esa pedazo de casa, hace poco más de un mes compré unos billetes de avión por 24 € (como siempre con Ryanair es más caro pagar con la tarjeta, 6 € por cada vuelo, que el precio del billete, 7 € la ida y 5 € la vuelta) cada uno, para ir a Trapani con Klarita.

Welcome to Trapani, Città di TrapaniSalíamos el viernes a las 9:15 pero el avión vino con 45 minutos de retraso, así que acabamos aterrizando en el Aeropuerto de Birgi sobre las 12. Cogimos el autobús de Azienda Siciliana Trasporti que es más barato que el de Terravision, 4.50 € en vez de 8 €, y nos bajamos 35 minutos más tarde en lo que llaman Trapani Terminal. La noche anterior me fue imposible encontrar en Google donde está situada, pero si alguien llega hasta aquí buscándola, la dirección es Piazza Giangiacomo Ciaccio Montalto 1.

Welcoming bottle of wine, Residence Cortile Mercè, Trapani, Sicily, ItalyDesde ahí y con el GPS del móvil no nos fue difícil llegar hasta el hotel Cortile Mercè, que tiene un coqueto patio árabe desde el que se accede a la recepción y a todas las habitaciones. Nos dieron la número 6 en la primera planta y la verdad que es grandísima, tiene incluso una cocina por lo que parece más un apartamento que una habitación de hotel.

El hotel además esta situado en el centro histórico y muy cerca de la playa, por lo que por 120 € las dos noches (a través de Booking) incluyendo el desayuno, fue un acierto teniendo en cuenta que lo reservé la noche anterior al viaje. Y además nos regalaron una botella de vino blanco siciliano de bienvenida.

With Cristian and mama Bettina, Couscouseria by Bettina,Trapani, Sicily, ItalyTras dejar las maletas nos fuimos a buscar un sitio para comer, y fue el segundo acierto del día, la Couscouseria by Bettina es un pequeño restaurante take-away con sólo cuatro mesas regentado por Cristian, un simpático siciliano, y la mama Bettina, una excelente cocinera y jugadora de póker.Couscouseria by Bettina, Trapani, Sicily, Italy

Nos gustó tanto que acabamos comiendo también allí el sábado y cenando el domingo, cuando ya como parte de la familia Cristian nos invitó a un licor siciliano. El caso es que el precio (entre 15 y 25 € para dos personas) con una excelente selección de pescados (atún, sardinas y pez espada) y mariscos (pulpo, sepia, calamares y mejillones), además de couscous, diversos tipos de pasta (busiate, spaghetti y gnocchi) y de carne, hacen que recomiende encarecidamente este sitio a todo el que visite Trapani, en la calle Via Torrearsa 110.

Mediterranean Sea, Trapani, Sicily, ItalyCon la tripa llena nos fuimos a tumbar al solecito en la playa, y aproveché para bañarme, aunque el agua estaba helada. Después de un rato empezó a hacer bastante aire, así que volvimos a cambiarnos al hotel para dar una vueltecilla por Trapani, que es bastante bonito con un centro histórico lleno de palacios y un barrio de pescadores al final. Anocheciendo vino el fresco así que cenamos en una pizzería y nos marchamos a descansar.

Beauty in Trapani, Sicily, ItalyPor la noche estuvo lloviendo, así que después de un completo desayuno y visto que estaba nublado, decidimos recorrer las calles de la ciudad con sus numerosos edificios históricos llegando hasta el puerto. A la hora de comer volvimos a nuestra Couscouseria preferida; esta vez me decidí por el pez espada, además de picar un poco de ensalada de pulpo, acompañado por la Birra Nastro Azurro.

Nap on the rocks, Trapani, Sicily, ItalyPara reposar la comida nos fuimos a ver Villa Margherita, un jardín lleno de diferentes especies vegetales y animales (patos, cisnes, tortugas, carpas naranjas,conejos, conejillos de indias, gallos, canarios y palomas) y a tumbarnos un rato en las rocas de la playa disfrutando del ruido de las olas. Cuando empezó a levantarse el aire nos fuimos al centro para comprarme mi regalo de cumpleaños de Klara, unas zapatillas azules de la marca Drunknmunky, de la que nunca había oído/visto/leído nada, pero que nos gustaron a los dos. Después nos pasamos por la oficina de turismo, pero esto se merece un nuevo párrafo.

Pink bike, Trapani, Sicily, ItalyTras no recomendarnos ir a Palermo el domingo ya que iba a estar lleno de turistas y probablemente iba a llover, nos sugirieron ir a Erice y nos vendieron la Trapani Welcome Card por 9.5 €, ya que según ellas sale rentable porque el funicular a Erice ya cuesta 8 € (mentira, cuesta 6.5 €), además incluye el transporte publico para tres días (que casualidad que el domingo 1 de mayo no había autobuses y ellas no lo sabían) y otros descuentos (nos ahorramos 1.5 € en el Castillo de Erice). Así que pagamos 9.5 € por algo que nos hubiese costado 8 €, por lo que no recomiendo comprar esta tarjeta, pero sí recomiendo visitar Erice.

Nos dimos otra vuelta por la ciudad y aprovechando los últimos rayos de Sol nos comimos un gelato, ya que con la caída de la noche volvió la lluvia (maldita borrasca) por lo que nos llevamos al hotel una pizza y unos postres, incluido el tradicional “cannoli siciliano”, que degustamos junto con la botella de vino blanco comenzando así la celebración de mi 26 cumpleaños.

Funivia Trapani - EriceEl domingo por la mañana, después de otro completo desayuno, dejamos con pena la habitación para hacer el check-out y nos guardaron las maletas. Fuimos a coger el autobús 21 y al preguntar a una italiana donde estaba la parada, nos dijo que no había autobuses porque era festivo (que casualidad que las chicas de la oficina de turismo no tuviesen este dato), así que decidimos ir andando hasta allí, una media hora. Cogimos el funicular que tarda 15 minutos en subir arriba para adentrarnos en Erice entre una intensa niebla.

Klarita playing with a snail, Erice, Sicily, ItalyLo peor sin duda fue esta intensa niebla, que no nos dejó contemplar las impresionantes vistas que permiten ver África en los días más claros. Aun así la visita a Erice merece la pena y mucho, ya que es una ciudad medieval enclavada en lo alto del monte del mismo nombre, llena de iglesias y palacios, con calles empedradas y dos castillos, uno de ellos dedicado a Venus.

Foggy day in Erice, Sicily, ItalyPasamos toda la mañana recorriendo sus calles y para comer, nos decantamos por el restaurante que mejor pinta tenía, ya que todos ofrecían el menú turístico por entre 13 y 15 €, con antipasto, un segundo a elegir, dulce, café y agua, pero por supuesto, nada comparable a nuestra querida Couscouseria. Aproveché para probar el couscous, que yo pensaba que era típico sólo del Norte de África, pero resulta que es un plato muy común en el oeste de Sicilia.

Lunch in Couscouseria by Bettina, Trapani, Sicily, ItalyAl terminar de comer la niebla seguía enfriando el ambiente, así que cogimos el funicular de vuelta para llegar a un Trapani soleado, desde el que se apreciaba perfectamente la gran nube en lo alto del Monte Erice. Estuvimos otro rato tumbados en la playa, dimos una última vuelta por la ciudad y el puerto, nos comimos un gelato y fuimos a despedirnos de Cristian y Bettina. Para cenar decidí probar algo nuevo y fueron callos, junto con caponata y una bola de queso y jamón. Y con el tiempo justo volvimos al hotel a por las maletas para coger el autobús al aeropuerto.

Mediterranean Sea, Trapani, Sicily, ItalyLa historia podía acabar aquí, pero no, cuando llevábamos dos horas mal durmiendo en el aeropuerto, Klara se dio cuenta de que no tenía el móvil, llamé y daba señal, así que lo más probable era que se le hubiese caído en el autobús. Una vez más comprobamos lo que ha sido la tónica general durante estos tres días, que casi nadie habla inglés. Al final un amable carabinieri que chapurreaba castellano nos ayudó, pero siendo la 1 de la noche poco se podía hacer, así que mi idea fue hablar con el conductor del primer autobús que llegaba al aeropuerto a las 5:15 de la mañana.Flag of Sicily Con una mezcla de español e intento de italiano le expliqué lo que había pasado y él logró localizar a alguien en el garaje que encontró el teléfono y se lo dio al conductor del siguiente autobús que llegaba al aeropuerto a las 6:10, con el riesgo de perder el avión que salía a las 6:40. Pero al final todo terminó con final feliz ya que recuperamos el teléfono y cogimos el avión de vuelta a Bratislava.

Ha sido un finde impresionante con Klarita en Sicilia y desde aquí quiero dar las gracias a todos los que me habéis felicitado con llamadas, mensajes o a través de las redes sociales (una locura contestar individualmente más de 300 felicitaciones).

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